
A chorro, sin tiempo, sin el ritual pertinente y en una lengua que nunca hablamos. Por gastar el tiempo que mi motoconductor me impone y mi vagancia asiente (el autobús me cansa por la tarde). Me esperan ritmos a palmas, ensayos tímidos de música para aprendizes, como yo. Volveré al sofá a cenar una ensalada y una Voll Damm y sé que de una forma etérea echaré en falta tu mano caracoleando mi cabello. Procuraré encontrar la justa medida para no quitarle belleza ni añadirle problemas: oleré mis sábanas y dormiré desnudo.
4 comentaris:
Me encanta leerte y las sábanas que huelen bien, y a sábanas, claro.
Un beso
Cucú... tras!
yo nunca he vuelto a conseguir que las sábanas dejen de oler a. Por suerte, el nórdico (suave, cálido) me hace de frontera y me protege de.
1 petó
((moto-conductor? positrónico, seguro..))
Mi solución ante estos problemas és la lavadora y el suavizante. Así consigo borrarle de mi cama, y de vez en cuando la Voll Damm actúa de anestesia y duele menos.
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