dissabte, de juny 27, 2020

Cosmos

Hay besos que nacen para no ser dados. Dados trucados para perder siempre. Siempres pronunciados para sonar como nunca.

Como tu nuca (comiéndose la N sin pena y demasiada gloria) gobernando mi cuerpo, empezando fuegos artificiales que no conseguimos ni encender ni sofocar.

Virus como bombas nucleares, viernes y 13, grillos como bofetadas a mano abierta. Vodeviles de mediodía, incendios regados con Recaredo en caminos imposibles, vestidos infranqueables. Tu boca, tu boca y tardes-noches-madrugadas-mañanas-mediodías-tardes ardiendo por dentro, sudando el olor de tu sexo por cada poro.

Por o para ti se retuercen las ramas de los mismos árboles que rezuman frutos exhuberantes. Antes de ti el cosmos estaba tranquilo. Y lo peor es que ahora se ha conjurado contra la intersección de nuestros universos. Quizá irreversiblemente paralelos.

(o no): arráncame la ropa de una vez!

diumenge, de juny 07, 2020

Habla del silencio...

Habla de tus ojos clavados en mi silla vacía. Habla de luces intermitentes que sustituyen vibraciones que reemplazan timbres que anticipan voces que conjuran manos que desabrochan tu blusa de flores.

Habla de noches de vino y risas (rosas, rasas, rusas), limones, limas, menta, melocotones, luces de papel, velas, guitarras, cigarros, cubitos de hielo fundiéndose en tu boca. 

Habla del sólido vacío que dejan tras el último portazo las botellas descorchadas, las copas sucias de dedos y labios desatados, las carcajadas bajando la escalera, resbalando hasta el fondo de la calle.

Pero habla, sobretodo, del silencio. Del silencio no como una ausencia sino como la constatación de un pensamiento. Del silencio como mensaje. Del silencio como mi manera de ser tu aliento, tu duda, tu sudor. 

Entrando y saliendo de ti.
Saltando de puntillas por este abismo. 

De lunar en lunar.